19 abril 2006

DEADLIFE 2.

Esta es la segunda parte del excelente relato zombie del buen Oarseman.

-Maestro...-no alcanzó a terminar la frase. Abrió un poco más los ojos, como si de pronto comprendiera que la muerte se lo llevaría a mordiscos, antes de que le apresara el profesor Sahagún, que chillaba como un marrano asesinado a palos.

Le mordió un brazo, y Chito soltó un grito espantoso. La verdad es que nunca le había oído la voz tan fuerte; nunca llegó a gritar tan alto como lo hizo aquel día, estoy seguro. Era un tipo muy callado.

Se zafó con un tirón de la mandíbula que le apresaba, pero que no lo soltó. Le arrancó un pedazo de carne bastante grande y asqueroso, que le colgaba de los dientes como un bistec crudo...

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